En estas fechas queremos agradecer la confianza de todos los que compartís nuestra pasión por el Cane Corso.
Criar no es solo nuestro trabajo, es compromiso, respeto por la raza y responsabilidad con cada cachorro y cada familia que lo acoge.
La Navidad es una época llena de celebraciones, encuentros familiares y, por supuesto, mucha alegría. Sin embargo, para los dueños de perros, especialmente de razas grandes y protectoras como el Cane Corso, las visitas y reuniones familiares pueden ser un desafío. Esta raza, conocida por su lealtad y su naturaleza protectora, puede sentirse intimidada o ansiosa cuando hay muchos desconocidos en su casa. En esta publicación te damos algunas ideas sobre cómo gestionar las visitas de Navidad con tu Cane Corso para asegurarte de que tanto tu perro como tus invitados disfruten de estas fiestas sin estrés ni incidentes.
Muchos alimentos inocentes para los humanos y una buena parte de las plantas ornamentales, especialmente algunas asociadas a la Navidad, pueden provocar desde cuadros digestivos leves hasta intoxicaciones graves. Con un perro grande como el Cane Corso, además, las cantidades que pueden ingerir en muy poco tiempo son mayores, lo que aumenta el riesgo.
La llegada de un Cane Corso a una familia es un momento emocionante, pero también supone una gran responsabilidad. Para que ese pequeño llegue equilibrado, seguro y listo para adaptarse a su nuevo hogar, nuestro trabajo como criadores es fundamental. Preparar a los cachorros para convivir en familia es un proceso estructurado que comienza incluso antes del nacimiento y continúa hasta el día en que el perro se marcha con sus nuevos dueños. En esta publicación te explicamos cómo se desarrolla este proceso y por qué es esencial para su bienestar futuro.
Una de las capacidades más sobresalientes de esta raza, y a menudo la menos comentada, es su extraordinario olfato. Aunque muchas veces se asocia a perros de trabajo como el Pastor Alemán con tareas de rastreo, el Cane Corso posee un sentido del olfato altamente desarrollado que le permite desempeñar funciones de detección, vigilancia e incluso rescate con notable eficacia.
El Cane Corso, como muchas otras razas de gran tamaño, presenta cierta predisposición a sufrir displasia, especialmente de cadera y codo. Este problema puede afectar su movilidad, calidad de vida y desarrollo físico desde temprana edad. En esta publicación te explicamos cómo aparece, cuáles son sus factores de riesgo y cómo se manifiesta tanto en cachorros como en adultos.
La ansiedad por separación es un problema común en muchos perros, especialmente en razas con fuerte apego hacia sus cuidadores, como el Cane Corso. Este perro, conocido por su lealtad, inteligencia y carácter protector, puede desarrollar una dependencia emocional intensa si no se establecen hábitos adecuados desde pequeño.
Muchos propietarios eligen alimentar a sus perros con una dieta BARF (Biologically Appropriate Raw Food), también conocida como dieta cruda o natural. Este tipo de alimentación busca imitar lo que los perros comerían en estado salvaje, priorizando los ingredientes frescos, sin procesar y ricos en nutrientes.
El Cane Corso Italiano, designado por la Federación Cinológica Internacional (FCI) con el número 343, es uno de los exponentes más refinados del grupo de los molosoides de tipo mastín. Su imponente físico, su inteligencia y su equilibrio emocional lo han convertido en una raza altamente valorada tanto por su función guardiana como por su nobleza y devoción hacia su familia humana. La FCI, máximo organismo regulador de las razas caninas en el mundo, mantiene su estándar oficial como referencia obligatoria para criadores, jueces y aficionados.
El Cane Corso es una raza imponente, inteligente y leal, pero también una de las más malentendidas. Criar un Cane Corso no es tarea sencilla: requiere conocimiento, disciplina y compromiso. Muchos dueños primerizos cometen errores que pueden afectar el comportamiento y bienestar de su perro, e incluso poner en riesgo la convivencia familiar. En esta publicación, te explicamos los errores más comunes al criar un Cane Corso y cómo evitarlos.
El Cane Corso es un perro profundamente leal, sensible y devoto a su familia. Para lograr una convivencia equilibrada y fortalecer el lazo entre humano y perro, es necesario entender su naturaleza, sus necesidades y cómo comunicarse con él de manera efectiva.
Las exposiciones caninas son eventos de gran relevancia dentro del mundo del perro de raza. En ellas se evalúa la conformidad de los ejemplares con el estándar oficial de su raza, así como su comportamiento, temperamento y condición física. Estos concursos no solo son un espacio de competencia, sino también de encuentro entre criadores, adiestradores, jueces y aficionados que comparten una misma pasión: la preservación y mejora de las razas caninas.
Unas uñas demasiado largas pueden provocar dolor al caminar, alterar su postura e incluso causar lesiones articulares con el tiempo. Por eso, aprender a cortar las uñas de un Cane Corso correctamente es una tarea que todo dueño responsable debe dominar.
Se trata de una tarea sencilla pero que requiere de algunos conocimientos para no hacer daño al perro.
La salud bucal del Cane Corso es un tema que a menudo pasa desapercibido, pero resulta fundamental para su bienestar general. Le damos importancia a la alimentación, al ejercicio o al baño, pero olvidamos que los dientes y encías también requieren atención regular. Una higiene dental deficiente puede provocar mal aliento, acumulación de sarro, inflamación de encías e incluso enfermedades más graves que afectan órganos internos de nuestro Cane Corso, como el corazón, hígado o riñones.